La idea de relaciones humanas por experiencias se irguió en mi mente al regresar a la inherente cotidianidad esperada después de una continua y efímera aventura diaria. Expectante de ser yo con las personas con quienes no lo fui entablé conversación con un hombre preocupado por la sociedad. El hombre comenzó con un monologo de bondad que se extendió hacia mi de forma paternal por un momento, así hablé dejando escapar no solo bondad recíproca, sino el yo que siempre oculté a mi cotidiana sociedad. Extasiada por la personalidad del hombre reflexioné las causas de mi aprisionada vitalidad, recordando el afloramiento de la misma y al mismo tiempo imaginando las experiencias que tornaron al hombre en lo que es hoy.
Esta deliciosa interacción ha estado navegando en mi, degustando memorias, explorando sentidos y razón en búsqueda de la esencia desconocida de esta reflexión hasta que la encontró.
«Todavía no he visto yo a ningún hombre que mire así, que sonría así, que se siente y ande así —pensaba—. Así me gustaría a mí poder mirar y sonreír, poder andar y sentarme, tan libre, tan majestuosa, tan oculta, tan clara, tan infantil y misteriosamente. Tan verdaderamente sólo aparece y camina el hombre, que ha penetrado en lo más íntimo de sí mismo. Pues bien: yo también intentaré penetrar en lo más íntimo de mí mismo.»
Siddhartha
Las letras entraron una a una por mis ojos, otra vez me estaba uniendo a un desconocido, esta vez con nombre. Herman Hesse, describe la admiración que sentí por aquel hombre, me develó con este párrafo una de las anheladas respuestas a la importancia de la reflexión.
Penetrar en lo mas íntimo de ti, descubrir quién eres o quién quieres ser. Descubrir de a poco la parte «secreta» de ti.
Mi juventud podría hacerte cuestionar ¿Qué se yo sobre mi o sobre la vida?, pero ¿La métrica del autodescubrimiento debería ser la edad?, ¿no podrían ser las experiencias por cantidad o intensidad?.
Mi objetivo no es darte instrucciones de vida. Me gustaría que me contarás sobre la tuya ¿Has entablado conversación con lo mas íntimo de ti? ¿Cómo te sientes contigo? ¿Qué te hizo ser quien eres?
Las conversaciones conmigo iniciaron de la contemplación, pero no fue hasta tener experiencias intensas que escuché el diálogo interno. Abrir mi mente, intentar cosas nuevas, cuestionarme, aclarar ¿Qué acciones provienen de mi y cuáles son impuestas por los demás? me han hecho quien soy ahora. Ahora me siento libre al andar, mudé la cubierta pálida y opresiva; dejé de ser destellos de quien quiero ser para ser siempre.
Búscate…
Te dejo preguntas, mis respuestas y el link a Siddhartha para que encuentres tus respuestas o tus preguntas.

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