Cuando te dejé lo hice sin quererlo. Es mas no lo llamaría dejar, sino alejar. No estoy contigo, pero casi todos los días lloro cuando pienso en ti.
Muchas de las personas a la que dije Adiós o hasta pronto fueron para bien porque a veces es mejor estar lejos que cerca, pero qué pasa cuando no es mejor. Cuando es mejor cerca, entonces debería estar allí?, pero cómo estarlo si estar mejor cerca significa estar en todas partes al mismo tiempo.
Ayer estaba sin ti y me enteré que ya no verías más, era algo que sabía que estaba pasando pero no se lo dije a nadie más. ¿Por miedo a que fuera realidad?
Seguro que volveré pronto, volveré a estar junto a ti. A contarte lo que a nadie le cuento, sin saber si siquiera me entiendes. Por mas de 11 años has guardado y entendido mejor que nadie mis temores y alegrias; excepto esta porque cuando la sienta ya no estarás aquí y qué será de mi.
Son muchos los años en los que he decidido estar lejos de ti, apelar al amor que muchos tenemos por ti. Pero esta vez fue diferente. Soy mas consciente que nunca o soy mas consciente con la edad, solo el tiempo lo dirá.
Quiero volver y no solo para verte, para abrazarte, cepillarte, olfatearte y pasearte infinitamente. Quedarme contigo para que estes feliz, rascar tu barriga para que te sientas amado, subirte a la cama porque tu cadera arqueda no puede más.
Es la primera vez que estoy tan cerca del luto de alguien a quien amo profundamente y aunque aún faltan algunos años le melancolía y contundente decisión de alejarme me asecha cada que pienso en ti o te veo en una fotografía.
– Para Pancho

Deja un comentario